El Descubrimiento del Fullereno 60: Harold Kroto de Visita en Colombia

(Harry Kroto en la Universidad de Sussex con un modelo de la molécula C60 Crédito: Connors Brighton)

El 13 de Febrero de 2014 Harold Walter Kroto, uno de esos científicos que marcaron una época y cuya aportación a la ciencia quedara para siempre grabada en la humanidad, visito la universidad tecnológica de Bolívar (Cartagena) donde se desarrolló la Cátedra Inaugural ‘Ciencia, Tecnología y Sociedad’, evento con el que la UTB iniciaba su año académico 2014. Harold Kroto, es reconocido mundialmente en primer lugar, por el enorme alcance del descubrimiento científico de los fullerenos que realizó, en 1985, junto a Robert Curl y el ya fallecido Richard E. Smalley, además de los entonces estudiantes Jim Heath y Sean O’Brien, y que, 11 años después, les valió la concesión del premio Nobel de Química de 1996.

El fullereno C60 es la molécula más sencilla y abundante, está constituida por 60 átomos de carbono organizados perfectamente en los vértices como un balón de fútbol (12 pentágonos y 20 hexágonos). La importancia de esta singular molécula en forma de jaula de carbono es que representa la tercera forma alotrópica del elemento químico carbono, que a diferencia de los otros alótropos conocidos, diamante y grafito, tiene una estructura molecular con un número definido (60) de átomos. El estudio de esta molécula perfecta por su simetría esférica ha sido el origen de otras moléculas de fullereno más grandes y de otras formas de carbono en la escala nanométrica tales como los nanotubos de carbono y, más recientemente, el muy popular grafeno, que, sin duda, están modificando la tecnología de este siglo y los venideros.

Los fullerenos abrieron un nuevo campo de estudio de la ciencia, específicamente el de las nanoformas de carbono. Tres décadas después es uno de los temas de investigación más activos y con mayor potencial en el desarrollo de la nanomedicina y nanotecnología. Sin embargo, a pesar de la importancia de estas nanoformas de carbono, Kroto siempre insistió en que esta nunca fue su verdadera motivación, sino el estudio de la ciencia fundamental y, en concreto, la formación y composición de las estrellas. De hecho, en una entrevista realizada al diario El País, el 4 de enero de 2016, declaraba que lo más excitante de su trabajo científico fue la predicción que hizo hace 27 años de que las moléculas de fullereno se encuentran en todo el universo, pudiendo ser las que transportan el carbono al lugar en que se forman los planetas. Hoy día se sabe que la primera parte de su predicción era correcta.

El día del evento llegó muy feliz, cariñoso y atento con los estudiantes, docentes, empleados e invitados especiales que se dieron cita en la universidad, fue una conferencia llena de sabiduría, imaginación, creatividad, innovación, historia y mucho humor. Durante la conferencia, el Nobel de Química hizo un recorrido por la historia de los grandes inventos y de sus protagonistas, señalando que en su mayoría, estos genios mundiales, lograron sus innovadores inventos antes de cumplir los 26 años, mencionando a Albert Einstein y Charles Darwin, entre otros.

“Tenemos en nuestras manos libros y muchos elementos para crear, para contribuir con la ciencia y la sociedad”, dijo, al tiempo que señaló “Necesitamos gente joven que encuentre las fórmulas para combatir bacterias”, recordando la invención de la penicilina y el hecho de que hace 150 años en el mundo se operaba sin anestesia.

Tomando mano de sus ideas y de los grandes inventos del mundo y la alta tecnología, el invitado especial invitó a los asistentes a innovar, a crear sus propias máquinas, y trabajar por superar la pobreza y lograr la sostenibilidad a través de la ciencia y la química. “Tenemos que pensar de manera global, o todos hablamos juntos, o todos vamos a caer juntos”, agregó.

Finalmente cerró su discurso de más de dos horas y media, dando las gracias a nuestro país por su hospitalidad y con esta afirmación. “Tenemos que hacer algo para educar a nuestros niños, trabajar por el cambio permanente de la educación. Los jóvenes tienen la creatividad, la imaginación y la pasión, solo hay que mejorar los espacios para desarrollar su potencial. Hay que lograr que tengan una mente abierta, y utilizarla cuando sea necesario, con pasión; es cuestión de aptitud. A los niños y jóvenes hay que criarlos y educarlos en un ambiente en el que aprendan por si solos, que sean líderes”, agregó el profesor Harold Kroto, en la Cátedra Inaugural de la Universidad Tecnológica de Bolívar.

Con estas palabras, el premio nobel de química daba su primer y último discurso en nuestro país, pues dos años después, el 30 de Abril de 2016 moriría en su casa en Inglaterra, Harry Kroto será recordado no solo por sus muchos amigos sino, también, por las futuras generaciones por su gran aportación a la ciencia y por su humanismo infinito. Se tardará más de un siglo en tener otro científico de esta talla.

Harold Kroto explica las ventajas del hallazgo que le mereció el nobel de química: